Si se pregunta si los cambios de humor en adolescentes de su hija o de su hijo son normales, la respuesta suele ser sí: los altibajos forman parte de la pubertad y se deben a las hormonas, a un cerebro que todavía se está reorganizando, a dormir poco y a mucha presión social. Lo que importa no es lo fuerte que sea el ánimo, sino cuánto dura, cuánto pesa y si interfiere con el colegio, los amigos y la vida en casa. Mantener la calma, escuchar antes de arreglar y conservar unas pocas normas claras ayuda en la mayoría de las familias; conviene consultar a un médico o a un psicólogo cuando la tristeza o la irritabilidad duran semanas.
En resumen:
- Los cambios de humor son frecuentes en la pubertad y suelen suavizarse con la edad.
- Hormonas, cerebro en obras, poco sueño y estrés influyen a la vez.
- Mantenga la calma, escuche primero y retome la charla cuando todo se haya enfriado.
- Fíjese en la duración, la intensidad y el impacto: semanas de tristeza piden ayuda.
- Dormir bien, rutinas y pocas normas claras calman muchos días.

En este artículo · 11 min de lectura
La pubertad trae cambios físicos, sociales y emocionales a la vez. Según Nemours KidsHealth, los cambios emocionales pueden ser difíciles tanto para los chicos como para sus padres: es posible que su hijo esté malhumorado, quiera más privacidad y se centre más en sus amigos que en la familia (KidsHealth, Comprender la pubertad). Un adolescente puede estar bien en el desayuno y sentirse desbordado por la rabia o la tristeza una hora después, sin saber explicar por qué. Es agotador para él o ella y para usted, y ayuda recordar que la tormenta no suele ir contra usted.

Por qué ocurren los cambios de humor en adolescentes
Casi nunca hay una sola causa. Los ingredientes habituales:
- Las hormonas. Infocop señala que las emociones intensas e inestables son habituales en la adolescencia y que la euforia suele relacionarse con cambios hormonales (Infocop).
- Un cerebro en obras. Las zonas que ayudan a manejar las emociones y a tomar decisiones maduran tarde, así que el adolescente siente con fuerza antes de tener todas las herramientas para manejarlo.
- El sueño. Un adolescente cansado suele estar más irritable. Nuestra guía de normas en familia para el móvil y las redes sociales ofrece ideas para cuidar las noches.
- El estrés y la presión. Infocop recuerda que el grupo de iguales cobra gran importancia y que los jóvenes quieren más autonomía; todo ello pesa en el ánimo.
- Un cuerpo que cambia. La regla, los estirones y la nueva imagen pueden generar inseguridad. Nuestro kit para la primera regla muestra cómo un poco de preparación quita tensión.
Qué es normal y en qué fijarse con más atención
Un estudio publicado en Child Development siguió a 474 adolescentes de los 13 a los 18 años, que valoraban cada día su felicidad, enfado, tristeza y ansiedad. Los vaivenes eran mayores al principio de la adolescencia y se estabilizaban con la edad. Las chicas contaron cambios más intensos de alegría y tristeza que los chicos, pero ambos se estabilizaron a un ritmo parecido. La ansiedad fue distinta: subió al principio, bajó y volvió a subir hacia el final de la adolescencia (Maciejewski y colaboradores, Child Development, 2015; resumen en NPR, en inglés). El investigador principal aconsejó a los padres preocuparse cuando el adolescente no muestra ese descenso normal, por ejemplo, un chico de 16 o 17 años cuyos vaivenes aumentan en lugar de disminuir.
La tabla compara el cuadro habitual con las señales que merecen una mirada más atenta. Es una orientación, no un diagnóstico.
| Suele formar parte de la pubertad | Mirar con más atención si... |
|---|---|
| Cambios rápidos durante el día, ligados a cansancio, hambre o una discusión | El ánimo bajo o irritable dura más de dos semanas |
| Portazos y palabras duras, seguidos de calma y a veces una disculpa | Hay un cambio claro de conducta o de personalidad |
| Más deseo de privacidad y de tiempo con amigos | Se aleja de amigos, de la familia o de actividades que disfrutaba |
| Cansancio y mal humor en días de colegio | El sueño o el apetito cambian mucho y siguen cambiados |
| Altibajos que se espacian con los años | Altibajos que se intensifican o afectan al colegio, a los amigos o a casa |
MedlinePlus indica que la mayoría de los adolescentes se sienten decaídos a veces, pero que si los síntomas duran 2 semanas o más conviene hablar con el proveedor de atención médica (MedlinePlus, 2024). Infocop resume otra idea útil: la tristeza es normal, pero si se cronifica constituye una señal de alarma. Solo un médico o un psicólogo puede decir si hay un problema.
¿Es raro que un ánimo bajo dure tanto? En la gran encuesta escolar Youth Risk Behavior Survey de los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), el 40 % de los estudiantes de secundaria dijo haberse sentido, en el último año, tan triste o sin esperanza casi todos los días durante dos semanas seguidas o más que dejó de hacer algunas actividades habituales: el 53 % de las chicas y el 28 % de los chicos (CDC, informe YRBS 2013–2023, 2024, en inglés). Estas respuestas describen una mala racha, no un diagnóstico, pero muestran por qué importa la regla de las dos semanas y por qué conviene preguntar tanto a las chicas como a los chicos cómo están de verdad.

Cómo responder a los cambios de humor: 6 pasos
- Primero, calma. Respire antes de contestar. Su calma se contagia, y su estrés también. KidsHealth recomienda apoyar y evitar tomarse el comportamiento como algo personal: su hijo valora su opinión, aunque no lo demuestre.
- Elija el momento. En pleno estallido no entra nada. Diga: «Veo que estás muy alterado, hablamos cuando quieras» y retome el tema cuando todo se haya calmado. Un paseo, una merienda o música abren la puerta mejor que una pregunta.
- Escuche antes de arreglar. Para la rabia, Infocop propone escuchar sin desvalorizar y usar un lenguaje empático. Pruebe «Parece difícil» en lugar de «Exageras».
- Mantenga las normas, suavice el tono. Las normas claras siguen siendo útiles. Infocop habla de acompañar con calma, escucha activa y diálogo, buscando un equilibrio entre límites y confianza.
- Cuide el sueño y las rutinas. Una hora fija de acostarse, pantallas guardadas la última hora y una tarde tranquila facilitan la mañana siguiente.
- Ayude a ponerle nombre a lo que siente. Infocop propone cinco pasos: identificar la emoción, entender su origen, aceptarla sin juzgar, regularla con estrategias saludables y expresarla de forma asertiva. KidsHealth sugiere respirar, meditar, hacer ejercicio, escribir o dibujar para afrontar el estrés.
Qué decir y qué evitar
| Pruebe | Mejor evitar |
|---|---|
| «Veo que es difícil. ¿Quieres hablar o prefieres estar tranquilo un rato?» | «¡Cálmate!» |
| «Estoy aquí cuando quieras.» | «Estás haciendo un drama.» |
| «Me dolió el portazo. ¿Lo hablamos luego?» | «Siempre haces lo mismo.» |
| «¿Qué te ayudaría ahora?» | «A tu edad yo...» |
Las frases en primera persona centran la atención en lo que usted siente en lugar de atacar a su hijo o hija, y pueden ayudar a que la conversación siga en calma.
Haga un repaso de dos semanas
Si tiene dudas, anote unas líneas durante dos semanas: cómo durmió su hijo o hija, cómo fue su ánimo en general y si le impidió hacer cosas normales como ir al colegio, ver amigos o comer. No está espiando; está reuniendo datos. Si la mayoría de los días muestran un ánimo bajo, irritable o vacío, o la situación empeora, esa nota ayudará a un médico o a un psicólogo. Los problemas entre amigos también hacen oscilar el ánimo: nuestra guía sobre las amistades tóxicas puede servir para hablarlo.
En este breve vídeo del sistema de salud Geisinger, la consejera Priscilla Riley explica en qué se diferencia el mal humor normal de la adolescencia de las señales de depresión y qué cambios merecen una conversación:
Entender el mal humor y la depresión en adolescentes (Geisinger) (en inglés)
Dónde encaja el libro
El libro 100 Misterios de la Pubertad para Chicas de Magda Pabst se dirige directamente a la adolescente, en un tono cálido y algo travieso. Además de los cambios de humor, trata el estrés y la ansiedad (organización, respiración, menos cafeína y pantallas, más sueño), el sueño, cómo pedir ayuda y cómo hablar con los padres con frases en primera persona. También explica de forma sencilla cómo cambia el cerebro en la adolescencia.
La opinión de Magda Pabst
En 100 Misterios de la Pubertad para Chicas, Magda Pabst parte de una idea tranquilizadora: los cambios de humor son normales, porque el cerebro se está reorganizando y las hormonas están muy activas. Después ofrece a las chicas una pequeña caja de herramientas para usar por su cuenta: notar la emoción y aceptarla sin juzgarse, hablar con alguien, hacer algo que le guste, moverse (basta un paseo), salir a la naturaleza y seguir en contacto con amigos y familia. Su matiz también sirve a los padres: un rato a solas está bien y ayuda a entender lo que se siente, siempre que no se convierta en aislarse de todos. Una puerta cerrada no es por sí sola una señal de alarma; varios días de retirada total, sí.
Books Go Publications ha vendido más de 100.000 ejemplares de sus guías, sobre todo en Estados Unidos, Alemania, Francia y España, y cada edición de este libro ha pasado por un editor nativo para que el tono cálido no se pierda en la traducción.
Se trata de un libro para entregar a su hija, no un sustituto de la conversación con ella, y no es consejo médico. No diagnostica nada y deja claro que si la ansiedad o la tristeza se vuelven abrumadoras conviene acudir a un terapeuta. Algunos capítulos hablan con franqueza de sexualidad y relaciones, así que quizá prefiera leerlo usted primero. Books Go Publications también publica libros para niños y adolescentes.
Cuándo pedir ayuda profesional
Consulte a su médico de familia, a un pediatra o a un profesional de salud mental si:
- la tristeza, la irritabilidad o el vacío duran más de dos semanas;
- su hijo o hija se aleja de amigos, familia o actividades que disfrutaba;
- el sueño, el apetito o las notas cambian mucho y de forma duradera;
- observa señales de autolesión, conductas de riesgo o consumo de alcohol o drogas;
- habla de no querer vivir.
Confíe en su intuición: si está preocupado, es mejor preguntar pronto. Si usted o su hijo necesitan hablar con alguien ahora mismo, el directorio internacional findahelpline.com reúne líneas de ayuda gratuitas por país. En una emergencia, llame de inmediato a los servicios de emergencia. Encontrará más guías en el blog de Books Go Publications y más libros en la página de inicio de Books Go Publications.
Para quién es
Esta guía es para cualquier persona que conviva o trabaje con un adolescente cuyo ánimo sube y baja.
- Padres de un preadolescente: léala antes de que lleguen las tormentas, para que el primer portazo parezca previsible y no alarmante.
- Padres de un adolescente con altibajos: use los seis pasos y el repaso de dos semanas para mantener la calma y saber cuándo consultar.
- Los propios adolescentes: la parte sobre las causas muestra que las hormonas, el sueño y un cerebro en obras explican muchos vaivenes.
- Abuelos, profesores y entrenadores: las frases que conviene probar o evitar funcionan igual fuera de casa.
Términos clave
- Pubertad: los años en los que el cuerpo infantil se convierte en un cuerpo adulto, impulsado por las hormonas sexuales.
- Hormonas: mensajeros químicos que viajan por la sangre; en la pubertad también influyen en las emociones.
- Cambio de humor: un paso rápido de una emoción a otra, a menudo más fuerte de lo que la situación parece explicar.
- Tristeza persistente: sentirse triste o sin esperanza casi todos los días durante dos semanas o más, un motivo para consultar.
- Depresión: un problema de salud con ánimo bajo o pérdida de interés duraderos, que solo un médico o un psicólogo puede diagnosticar.
- Mensaje en primera persona: una frase que describe lo que usted siente («Me dolió cuando...») en lugar de culpar al otro.
Preguntas frecuentes
¿Son normales los cambios de humor en la adolescencia?
Sí, son frecuentes en la pubertad y suelen suavizarse con la edad. Las hormonas, un cerebro en desarrollo, el estrés y el cansancio influyen. Preocupan cuando duran semanas, son muy intensos o interfieren con el colegio, los amigos y la familia.
¿Cuánto duran los cambios de humor en la adolescencia?
Suelen ser más fuertes al inicio de la adolescencia y luego se estabilizan poco a poco (estudio en Child Development, 2015). No hay un calendario exacto, porque cada adolescente es distinto.
¿Por qué está mi hijo enfadado todo el tiempo?
El enfado suele ser una forma de soltar estrés, cansancio, presión de los amigos o cambios del cuerpo. Si es constante, muy intenso o va con aislamiento, mal sueño o tristeza, hable con un médico.
¿Cómo distinguirlo de una depresión?
Fíjese en la duración, la intensidad y el impacto. Un ánimo bajo o irritable de más de dos semanas, un cambio claro de conducta y problemas en el colegio, con los amigos o en casa son motivos para consultar. Solo un médico o un psicólogo puede diagnosticar.
¿Qué hago en medio de una discusión?
Baje la voz, diga que quiere entender y ofrezca seguir hablando cuando ambos estén más tranquilos. Retome el tema más tarde.
¿Tienen las chicas cambios de humor más fuertes que los chicos?
En el estudio citado, las chicas contaron vaivenes más intensos de alegría y tristeza, pero ambos sexos se estabilizaron a un ritmo parecido. Los chicos también tienen cambios de humor y merecen la misma paciencia.
Fuentes
- Comprender la pubertad, Nemours KidsHealth
- Reconocimiento de la depresión en los adolescentes, MedlinePlus (revisado en 2024)
- Comprender las emociones en la adolescencia: una guía práctica para familias y profesionales, Infocop
- Maciejewski D. F. y otros, A 5-year longitudinal study on mood variability across adolescence using daily diaries, Child Development (2015), en inglés
- Youth Risk Behavior Survey Data Summary & Trends Report 2013–2023, Centers for Disease Control and Prevention (2024), en inglés
- Young teens suffer most from turbulent mood swings, NPR (2015), sobre un estudio en Child Development, en inglés
Este artículo es solo informativo y no sustituye el consejo de un médico, dietista u otro profesional cualificado.



