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Amistades tóxicas: 8 señales y qué hacer si te pasa

Adolescentes

Books Go Team · Publicado el · 8 min de lectura

Las amistades tóxicas se reconocen sobre todo por cómo te sientes después de estar con esa persona. Un buen amigo te deja con sensación de seguridad, de que te escuchan y de ser tú misma o tú mismo. Un amigo tóxico te deja pequeño, tenso, culpable o agotado, y además pasa una y otra vez. Una discusión o un mal día no convierten a nadie en tóxico: lo que cuenta es el patrón que se repite, y tienes derecho a hacer algo al respecto.

En resumen:

  • Busca un patrón que se repite, no un solo mal día.
  • Señales frecuentes: presión, burlas, celos, confianza rota y esfuerzo de un solo lado.
  • Puedes hablar, hacer una pausa, alejarte poco a poco o terminar.
  • Apóyate en tu familia y en otros amigos mientras decides.
  • Habla con un adulto si te sientes en peligro o sufres acoso.
Amistades tóxicas: 8 señales y qué hacer si te pasa
En este artículo · 8 min de lectura
  1. Amistades tóxicas: 8 señales para reconocerlas
  2. ¿Mala racha o amistad tóxica? Cinco preguntas
  3. Cuatro caminos posibles (y qué decir)
  4. Cuando es más que un problema de amistad
  5. Dónde encaja el libro
  6. Preguntas frecuentes
  7. Fuentes

La psicóloga Margot Fusté, en el diario Ara, señala como pistas que la persona vuelve a casa triste o irritable, hace comentarios negativos sobre sí misma, deja de hacer cosas que antes le gustaban o está muy pendiente de lo que piense o decida el otro (Ara, septiembre de 2025). Y The Objective añade una idea clave: lo que importa es el conjunto, no un único episodio; varias señales juntas dicen mucho más (The Objective, 2024).

Amistades tóxicas: una mala racha normal frente a un patrón tóxico
Amistades tóxicas: mala racha o patrón tóxico

Amistades tóxicas: 8 señales para reconocerlas

Ninguna amistad es perfecta y ninguna lista puede leer la mente de tu amigo. Usa estas señales como preguntas para ti. Varias a la vez, durante semanas o meses, dicen mucho más que una sola un día concreto.

Señal Cómo puede verse
Presión «Si fueras mi amiga de verdad, lo harías.» Dices que sí a cosas que no quieres hacer.
Burlas Bromas sobre tu aspecto, tus notas o tu familia que duelen, y un «era broma» cuando lo dices.
Celos Tus buenas noticias reciben un encogimiento de hombros, o se convierten en algo sobre la otra persona.
Chismes y confianza rota Lo que contaste en privado se repite, o te enteras de lo que dicen a tus espaldas.
Esfuerzo de un solo lado Escuchas, ayudas, estás ahí. Cuando necesitas algo, la otra persona está ocupada.
Control Se enfada si estás con otras personas, o decide con quién puedes hablar.
Nunca un «perdón» Cada pelea acaba con tu disculpa, nunca con la suya.
Cómo te sientes después Estás nerviosa o nervioso antes de verla y cansado, culpable o más pequeño después.

The Clinic enumera señales parecidas: comentarios incómodos y recurrentes sobre tus inseguridades, aparecer solo cuando necesitan algo, no celebrar contigo, hacerse siempre la víctima, chantaje emocional, faltas de respeto, control, celos y envidia (The Clinic, 2024). También recoge una idea de la psicóloga Paloma Rey que ayuda a no etiquetar: no existen personas tóxicas, sino comportamientos tóxicos.

¿Mala racha o amistad tóxica? Cinco preguntas

Los buenos amigos también discuten, se olvidan de contestar y tienen semanas malas. Antes de decidir nada, pregúntate:

  1. ¿Puedo confiar en esta persona? Si le cuento algo privado, ¿sigue siendo privado?
  2. ¿Puedo ser yo misma o yo mismo? ¿O hago un papel cuando estamos juntos?
  3. ¿Me siento apoyada o apoyado? Cuando necesito ayuda, ¿está ahí al menos algunas veces?
  4. ¿Va en los dos sentidos? ¿Se interesa por mi vida, mis sentimientos, mis planes?
  5. ¿Cambia algo? Cuando digo «eso me dolió», ¿me escucha, o vuelve a pasar?

Si la mayoría de las respuestas son «no» y lleva tiempo así, probablemente no es solo una mala racha. The Objective sugiere fijarte en cómo te sientes después de estar con esa persona: si el impacto emocional es negativo, esa relación no te está aportando bienestar. Y The Clinic recomienda evaluar antes de confrontar si hay más aspectos negativos que positivos.

Una aclaración justa: algunas personas hacen daño a propósito, pero muchas no se dan cuenta del daño que causan. Eso no significa que tengas que aguantarlo todo. Solo significa que puedes elegir cómo actuar, sin convertirlo en una guerra.

Cuatro caminos posibles (y qué decir)

Muchas guías se quedan en «corta la amistad». En la vida real tienes más opciones y no hace falta empezar por la más drástica. Aquí van cuatro, de la más suave a la más firme.

Opción Cuándo encaja Qué puedes decir
1. Hablar La conducta duele, pero crees que la otra persona puede cambiar. «Cuando te burlas de mis notas delante de los demás, me duele. Me gustaría que lo dejaras.»
2. Hacer una pausa No estás lista o listo para decidir, o necesitas calmarte. «Necesito un poco de espacio. No es un castigo, solo necesito pensar.»
3. Alejarte poco a poco No quieres una escena y compartís clase o grupo. Contesta con amabilidad pero brevemente, di que no a algunos planes y pasa más tiempo con otras personas.
4. Terminar Nada cambia después de hablar, o no te sientes segura o seguro. «Creo que esta amistad no me hace bien, así que me voy a alejar. Te deseo lo mejor.»

Algunos consejos válidos para las cuatro:

  • Habla en persona o por voz si puedes. Los mensajes se malinterpretan y las capturas de pantalla circulan.
  • Mantén la calma y ve a los hechos. «Contaste mi secreto al grupo» es más claro que «eres horrible». Y The Clinic aconseja preparar la conversación, por ejemplo ensayándola frente al espejo.
  • No lo hagas sola ni solo. Cuéntale a tu madre, a tu padre, a un hermano mayor, a un primo o a un profesor de confianza qué pasa y qué piensas hacer. Pide ayuda con la parte difícil.
  • Haz sitio a otros amigos. Pasa tiempo con quienes te hacen sentir bien y busca una actividad que no tenga que ver con ese grupo. The Objective también recomienda buscar el apoyo de otras amistades que aporten de forma equilibrada.
  • Cuenta con sentirte triste. Aunque la amistad te hiciera daño, perderla también puede doler. No significa que hayas decidido mal.
  • Cuida tu espacio digital. Si terminas la relación, The Clinic sugiere limitar lo que esa persona puede ver de tu vida, por ejemplo dejando de seguirla en las redes.

Si quieres practicar cómo decir que no sin sentirte culpable, nuestra guía para aprender a decir no sin culpa tiene frases que puedes usar.

Cuando es más que un problema de amistad

Algunas situaciones son más grandes que «mejor no quedemos». Habla pronto con un adulto de confianza si un amigo o un grupo:

  • amenaza con hacerse daño, o amenaza con hacerte daño a ti o a otra persona;
  • te presiona para beber, consumir drogas, aceptar retos o hacer algo sexual para lo que no estás lista o listo;
  • difunde rumores, comparte fotos tuyas o te acosa en internet o en el colegio;
  • controla adónde vas, con quién hablas o qué hay en tu móvil;
  • te da miedo, te humilla o hace que te sientas inseguro.

Si te sientes muy mal o desbordada o desbordado, puedes encontrar una línea de ayuda en tu zona a través del directorio internacional findahelpline.com.

Dónde encaja el libro

El libro 100 Misterios de la Pubertad para Chicas, de Magda Pabst, es una guía para adolescentes que responde a 100 preguntas con un tono directo, cercano y a veces divertido. Su capítulo sobre la vida social y las amistades tiene diez secciones breves, entre ellas una sobre los amigos tóxicos, otra sobre lo que hacen los amigos de verdad, otra sobre cómo manejar las peleas y otra sobre el acoso. Ante los amigos tóxicos propone dos caminos: terminar la amistad, o seguir sin copiar su comportamiento. Para las peleas ofrece siete reglas sencillas, como no guardar rencor, escuchar, pedir perdón, buscar un punto medio, hacer una pausa y usar el humor sin sarcasmo.

No es un manual de terapia ni sustituye hablar con un adulto de confianza, algo que el libro recomienda una y otra vez. Está escrito para la adolescente, y el resto trata los cambios del cuerpo, las emociones, el colegio, internet y más, con algunas partes muy directas, así que quizá un adulto quiera hojearlo antes.

Encontrarás más guías en el blog de Books Go y más libros en la página de inicio de Books Go Publications.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si mi amigo es tóxico o solo está pasando un mal momento?

Fíjate en el patrón y en cómo te sientes después. Quien está pasando un mal momento puede estar de mal humor, pero se preocupa por ti y sabe pedir perdón. Un patrón tóxico se repite y te hace sentir presionada o presionado, humillado o agotado. Varias señales juntas durante semanas son un buen motivo para tomártelo en serio.

¿Debo decirle a mi amiga que es tóxica?

Puedes, pero suele funcionar mejor describir una conducta y cómo te afecta («cuando cuentas mis secretos, dejo de confiar en ti») que usar la palabra «tóxica». Si te escucha, la amistad puede mejorar. Si se enfada o nada cambia, también has aprendido algo.

¿Es culpa mía que termine una amistad?

No. Las personas cambian, las amistades se alejan y algunas no funcionan. No tienes que culparte.

¿Y si compartimos el mismo grupo de amigos?

Puedes alejarte de una persona sin dejar todo el grupo. Sé educada o educado, mantén las conversaciones breves y pasa más tiempo con quienes te tratan bien. Si el grupo se vuelve en tu contra, habla con un adulto.

¿Puedo hacer una pausa en vez de terminar la amistad?

Sí. Una pausa te da espacio para pensar, y estar con otros amigos puede darte perspectiva. Una pausa no es un castigo ni tiene que ser para siempre.

¿Cuándo debo pedir ayuda a un adulto?

En seguida, si te sientes en peligro, si hay acoso, presión con drogas, alcohol o sexo, amenazas, o si te preocupa lo que un amigo pueda hacerse a sí mismo. También si llevas semanas triste y no sabes por qué. Pedir ayuda es una muestra de fortaleza.

Fuentes

Este artículo es solo informativo y no sustituye el consejo de un médico, dietista u otro profesional cualificado.