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Comunicación asertiva: qué es y 12 ejemplos de frases

Autoayuda

Books Go Team · Publicado el · 9 min de lectura

La comunicación asertiva consiste en decir lo que piensa, siente o necesita de forma clara, tranquila y respetuosa, sin ceder y sin pasar por encima del otro. Aquí encontrará la definición, la diferencia entre los estilos pasivo, agresivo y asertivo, una fórmula en cuatro pasos, doce frases para el trabajo, la familia y los amigos, y una breve preparación para las conversaciones difíciles.

En resumen:

  • Ser asertivo es ser claro y respetuoso a la vez, no duro ni brusco.
  • Una fórmula sencilla: hechos, sentimiento, petición y después escuchar.
  • Lo pasivo y lo agresivo ocultan lo que realmente necesita.
  • Empiece por situaciones de poco riesgo y avance poco a poco.
  • La asertividad depende del contexto y no siempre es la mejor opción.
Comunicación asertiva: qué es y 12 ejemplos de frases
En este artículo · 9 min de lectura
  1. Comunicación asertiva: qué es
  2. Pasivo, agresivo, asertivo: tres estilos lado a lado
  3. Una fórmula en cuatro pasos
  4. 12 ejemplos de comunicación asertiva para el día a día
  5. La voz, el rostro y el cuerpo
  6. Cinco minutos de preparación antes de una conversación difícil
  7. Cuándo la asertividad no es la mejor opción
  8. Qué aporta nuestro libro
  9. Cuándo pedir ayuda
  10. Preguntas frecuentes sobre la comunicación asertiva
  11. Fuentes

Comunicación asertiva: qué es

Doctoralia, plataforma de salud, explica que la asertividad es la habilidad de expresar opiniones, deseos, necesidades y límites de forma directa y honesta, respetando tanto a uno mismo como a los demás; la resume como la capacidad de afirmar nuestros derechos y creencias sin recurrir a la agresión o la sumisión (Doctoralia). La infografía de la Universidad de Antioquia la describe como expresar las ideas y los sentimientos de forma consciente, respetuosa y clara, sin la intención de herir o perjudicar a otra persona (Universidad de Antioquia).

Fíjese en lo que esta definición no dice. Ser asertivo no significa hablar fuerte ni conseguir siempre lo que se pide. Usted expone su punto de vista para que la otra persona pueda responder. El resultado puede ser un acuerdo a medias, un no del otro o una solución en la que ninguno había pensado al principio.

Nuestro libro, Lenguaje Corporal, Comunicación Persuasiva y Retórica, entiende la asertividad en el mismo sentido: pedir, rechazar y negociar respetando los derechos de los demás, incluso al dar y recibir elogios y quejas. Más adelante hablamos de él.

Pasivo, agresivo, asertivo: tres estilos lado a lado

Casi todo el mundo usa los tres estilos, según el día y la persona que tiene delante. Verlos juntos ayuda a reconocer los propios hábitos.

Estilo Cómo suena Cómo se ve Qué suele pasar
Pasivo «Bueno, como quieras.» Voz baja, poco contacto visual, acepta lo que no quiere El resentimiento se acumula y sus necesidades no se ven
Agresivo «¡Siempre haces lo mismo! Déjalo.» Voz alta, interrupciones, sarcasmo El otro se defiende o se aleja
Pasivo-agresivo «Claro, no hay problema.» (en tono frío) Palabras amables, cuerpo tenso, indirectas El problema sigue y la tensión crece
Asertivo «Hoy no puedo quedarme hasta tarde. Mañana sí.» Voz tranquila, postura abierta, mirada directa La petición es clara y la relación se respeta

Según la infografía de la Universidad de Antioquia, la persona con comunicación pasiva infravalora sus propias opiniones, teme ser rechazada y da más valor a las opiniones de los demás. En la agresiva, el tono de voz suele ser más alto o más rudo de lo habitual, o a veces amenazadoramente calmado, y puede haber comentarios sarcásticos. La persona asertiva manifiesta sus ideas y sentimientos sin disminuir los de los demás y es receptiva a las opiniones ajenas. Doctoralia añade que el estilo pasivo cede ante las demandas ajenas y acumula frustración y resentimiento.

Comunicación asertiva: una fórmula en cuatro pasos con hechos, sentimiento, petición y escucha
Comunicación asertiva: fórmula en cuatro pasos, hechos, sentimiento, petición, escucha

Una fórmula en cuatro pasos

No hace falta memorizar diez técnicas. La mayoría de los ejemplos siguen los mismos cuatro movimientos, una versión sencilla de la técnica XYZ que propone la Universidad de Antioquia (lo que siente en primera persona, cuándo sucedió, qué comportamiento concreto del otro, y una petición específica):

  1. Los hechos. Describa lo que pasó, sin juicios y sin «siempre» ni «nunca». «El informe llegó dos veces este mes después del plazo.»
  2. El sentimiento. Diga, en primera persona, cómo le afecta. «Me preocupa el calendario.»
  3. La petición. Pida una sola cosa, concreta y realista. «¿Podría enviármelo antes del jueves?»
  4. Escuchar. Deje que el otro responda y ofrezca una alternativa si hay resistencia.

Un mensaje en primera persona funciona mejor que uno en segunda persona, porque describe su experiencia en lugar de señalar a un culpable. Doctoralia recomienda, entre otros consejos, expresar las ideas con claridad evitando rodeos, identificar y comunicar las propias emociones, escuchar activamente y recibir las críticas sin actitud defensiva.

Respuesta pasiva o agresiva comparada con una respuesta asertiva a la misma petición
La misma petición, dos maneras de decirla: pasivo o agresivo frente a asertivo

12 ejemplos de comunicación asertiva para el día a día

Estas son doce situaciones, cada una con una frase que puede adaptar a su manera de hablar. Son puntos de partida, no textos para recitar.

Situación Una frase asertiva
Un jefe añade una tarea más «Hoy no puedo asumir esto, pero puedo ayudar a proponer otro calendario.»
Está al límite de su capacidad «Ahora mismo estoy al máximo. Si esto es prioritario, ¿qué tarea debo mover?»
No está de acuerdo en una reunión «Entiendo tu punto de vista, pero no estoy de acuerdo. ¿Puedo explicar mis razones?»
Le interrumpen una y otra vez «Me gustaría terminar este punto y después con gusto escucho tu opinión.»
Dar su opinión sobre un trabajo «El borrador es sólido. ¿Podemos ajustar la parte central antes de enviarlo?»
Un compañero entrega tarde con frecuencia «Los dos últimos informes llegaron después del plazo y me preocupa el calendario. ¿Podrías enviar el próximo antes del jueves?»
Llegan mensajes fuera de horario «Después de las 18:00 no estoy disponible; respondo mañana a primera hora.»
Reparto de tareas en casa «¿Podemos hablar de cómo repartir las tareas de la casa de forma más equilibrada?»
Un amigo pide dinero prestado «No. No me siento cómodo prestando dinero.»
Una invitación que no puede aceptar «Gracias por la invitación, pero ya tengo otro compromiso.»
Quiere proponer otra forma de hacer algo «Prefiero hacer esto de otra manera. ¿Qué opinas?»
Una crítica imprecisa «Gracias por decírmelo. ¿Me das un ejemplo concreto para entenderlo bien?»

Varias de estas frases se inspiran en los ejemplos de AICAD, que propone entre otras «Gracias por la invitación, pero ya tengo otro compromiso» y «Prefiero hacer esto de otra manera. ¿Qué opinas?» (AICAD). Para profundizar en los rechazos, lea nuestro artículo sobre aprender a decir no sin culpa.

La voz, el rostro y el cuerpo

Las palabras son solo una parte del mensaje. Una voz tranquila y una mirada directa cuentan tanto como la frase. La infografía de la Universidad de Antioquia señala que, en el estilo agresivo, los músculos de la cara se tensan y la zona alrededor de la boca se ve rígida; en el asertivo, en cambio, la persona se expresa de forma directa, abierta y honesta. Si el cuerpo dice una cosa y las palabras otra, la gente tiende a creer al cuerpo.

Algunos consejos prácticos:

  • Vaya más despacio. Hablar deprisa suele delatar nervios. Una respiración antes de responder basta.
  • Sea breve. Las justificaciones largas le dan al otro algo con lo que discutir.
  • Acompase rostro y palabras. Sonreír mientras rechaza hace difícil oír el «no».
  • Escuche de verdad. Resuma lo que ha oído antes de responder. Nuestra guía de escucha activa: técnicas y ejemplos le muestra cómo.

Cinco minutos de preparación antes de una conversación difícil

Cuando hay más en juego, un poco de preparación vale más que improvisar. Escriba cuatro líneas antes de hablar:

  1. El hecho: un suceso observable, sin juicio.
  2. Mi sentimiento o preocupación: una frase que empiece por «yo».
  3. Mi petición: una sola cosa, concreta y realista.
  4. Mi plan B: lo que acepto si la respuesta es no.

Después dígalo en voz alta una vez, delante de un espejo o a una persona de confianza. Doctoralia propone practicar con simulaciones de roles y visualizar las situaciones difíciles, y nuestro libro aconseja empezar por situaciones de bajo riesgo y subir poco a poco. Si quiere trabajar la confianza que hay detrás, lea nuestros ejercicios de confianza en uno mismo.

Cuándo la asertividad no es la mejor opción

La comunicación asertiva es una herramienta, no una norma. El libro advierte que la asertividad depende del contexto y no siempre es la mejor postura. Algunas situaciones piden otra cosa:

  • Primero la seguridad. Si alguien amenaza o es violento, protegerse importa más que defender su punto de vista.
  • Poder desigual. Con un superior, ser claro y tranquilo ayuda, pero quizá deba medir las consecuencias o buscar apoyo.
  • Otras formas de hablar. En algunas familias, equipos y comunidades la franqueza se expresa de otra manera. Adaptar el tono no es debilidad.
  • No todas las batallas valen la pena. Puede elegir dejar pasar las cosas pequeñas.

Qué aporta nuestro libro

Nuestro libro Lenguaje Corporal, Comunicación Persuasiva y Retórica, de Mateo Nevarez, es un manual general sobre la comunicación cotidiana. Un capítulo extenso reúne asertividad, escucha activa y empatía. Entre sus consejos de asertividad están empezar por situaciones de poco riesgo, practicar el no, ser breve y directo, hablar en primera persona, no disculparse por tener necesidades, persistir y mantener la calma. También sugiere dar la opinión sobre todo en lo positivo, dejando las mejoras para el final, y valorar una crítica con tres preguntas: de quién viene, si se refiere a hechos y si es desinteresada.

El libro incluye ejercicios que puede hacer por su cuenta. No es un manual de terapia y no trata problemas clínicos. También hay una versión en audiolibro.

Encontrará más guías en el blog de Books Go y más libros en la página de inicio de Books Go Publications.

Cuándo pedir ayuda

La práctica ayuda con los hábitos, pero algunas situaciones necesitan más que técnica. Considere hablar con un médico, un psicólogo o una persona de confianza si:

  • tiene miedo de lo que pasará si se expresa (enfado, represalias, una ruptura);
  • se siente controlado, intimidado o presionado constantemente por alguien cercano o por un superior;
  • la dificultad para hacerse valer viene acompañada de tristeza profunda, ansiedad o un agotamiento que no se va.

En esos casos, el problema no está en sus frases. Si se encuentra en apuros, puede buscar una línea de ayuda en el directorio internacional Find a Helpline.

Preguntas frecuentes sobre la comunicación asertiva

¿Cuál es la diferencia entre asertivo y agresivo?

Un mensaje agresivo impone sus necesidades a costa del otro, a menudo con volumen, reproche o sarcasmo. Un mensaje asertivo expone sus necesidades con claridad y deja espacio para la respuesta del otro. Los hechos pueden ser los mismos; el tono y el respeto marcan la diferencia.

¿Puede parecer brusca la comunicación asertiva al principio?

Sí, sobre todo si está acostumbrado a decir que sí a todo. Una frase clara puede parecer seca cuando se está habituado a dar largas explicaciones. Una voz tranquila y reconocer el punto de vista del otro suelen hacerla respetuosa.

¿Tengo que dar explicaciones siempre?

No. Un motivo breve y sincero basta, y a veces puede omitirlo. Cuanto más larga la explicación, más espacio deja para discutirla.

¿Qué hago si el otro reacciona mal?

Mantenga la calma, repita su idea con las mismas palabras y escuche sin discutir. Usted es responsable de cómo lo dice, no de lo que el otro siente. Si la conversación se vuelve hostil, puede interrumpirla y retomarla más tarde.

¿Cómo puedo practicar en el trabajo?

Empiece con peticiones pequeñas y de poco riesgo, como aclarar un plazo o pedir terminar su idea. Prepare las cuatro líneas de la fórmula cuando el tema importe más. Pida a un compañero de confianza su opinión sobre cómo sonó.

¿La asertividad es un rasgo de personalidad?

Se entiende mejor como una habilidad. Las fuentes citadas aquí, como Doctoralia, la presentan como algo que se puede entrenar con consejos concretos y práctica.

Fuentes